Hoy, 1 de diciembre, es el día internacional de la lucha contra el sida. Como es algo que nos toca muy cerca, aunque habrás oído mil veces que la concienciación y la prevención son fundamentales, no queremos dejar pasar la oportunidad de hacer un breve repaso a la enfermedad y recordarte, una vez más, la importancia del uso de preservativo en las relaciones sexuales para evitar el contagio.

¿Qué es el sida?

El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) o SIDA es un microorganismo que ataca al sistema inmune de las personas, debilitándolo y haciéndoles vulnerables ante una serie de infecciones, algunas de las cuáles pueden poner en peligro la vida.

¿Qué significa ser seropositivo/a?

Dentro del cuadro clínico del VIH, se considera que una persona es seropositiva cuando está infectada por el VIH. La seropositividad se determina mediante la realización de un análisis de sangre que demuestra la presencia de anticuerpos específicos contra el VIH en un organismo infectado.

¿Cómo actúa el VIH?

Como los virus no son capaces de reproducirse por sí mismos, necesitan utilizar a otros seres vivos para poder multiplicarse y sobrevivir. Para ello, usan a las células de nuestro sistema inmune -a las que conocemos comúnmente como «glóbulos blancos» o, específicamente, linfocitos CD4-, destruyéndolas o haciendo que dejen de cumplir su función. Así, una vez que el virus del VIH está dentro del organismo entra dentro de las células del sistema inmune utilizando su “maquinaria” para producir copias de sí mismo. Este proceso destruye los glóbulos blancos impidiéndoles ejercer su función y debilitando, por lo tanto, el sistema inmune del enfermo. De esta manera, el organismo queda desprotegido frente a posibles infecciones. El virus infecta a las células sanas muy rápidamente, hasta el punto de que se cree que pueden llegar a producirse más de 10.000 millones de virus al día en el organismo de una persona infectada que no esté tomando medicación antirretroviral.

¿Cómo se transmite el VIH?

  • A través del contacto sexual: al tener relaciones sexuales con penetración vaginal o anal sin protección, esto es, sin condón, con una persona infectada.
  • A través de la sangre: por transfusiones de sangre, por compartir agujas, jeringuillas, o cualquier otra material de inyección que haya estado en contacto con sangre contaminada, y a través de heridas o cortes en la piel.
  • De madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia.

Para evitar confusiones, es muy importante tener muy claro que el VIH no se transmite por…

  • Los besos, las caricias, darse la mano, tocarse o masturbar a tu pareja.
  • Las lágrimas, el sudor, la saliva, la tos o los estornudos.
  • Convivir con personas que tengan el virus.
  • Compartir objetos de uso común, la ropa o alimentos, duchas, lavabos o WC, piscinas, instalaciones deportivas o de ocio, espacio de trabajo, residencias, colegios, spa, balnearios y lugares públicos.
  • Mordeduras o picaduras de animales, mosquitos u otros insectos.
  • Donar o recibir sangre en países donde el control es adecuado.

¿Se puede prevenir el VIH?

¡Por supuesto!

  • Utilizando preservativo (masculino o femenino) en las relaciones sexuales con penetración y evitando la eyaculación en la boca si se practica el sexo oral.
  • Utilizando material estéril y no compartiendo jeringuillas, agujas, etc.
  • Utilizando instrumentos para perforar la piel de un solo uso o estériles (pendientes, pearcings, material de tatuaje, etc.).
  • No compartiendo cuchillas de afeitar ni cepillos de dientes.
  • Gracias al tratamiento antirretroviral, una madre con el VIH correctamente tratada podrá tener un embarazo y un parto sin problemas y su bebé podrá nacer sin el VIH. La lactancia materna no está recomendada para alimentar al bebé.

¿Existen pruebas para saber si una persona está infectada?

Sí. La prueba del VIH consiste en un análisis de sangre específico que detecta la presencia del VIH o de anticuerpos contra el VIH en el organismo. Para que el resultado sea fiable, hay que esperar tres meses desde la posible infección antes de la realización de la prueba.

¿Hay cura para el SIDA?

No, no hay cura. Pero un buen tratamiento con antirretrovíricos aminora la evolución de la infección hasta casi detenerla. Cada vez más personas infectadas por el VIH pueden permanecer en buenas condiciones.

Respecto a lo que a nosotros concierne, es decir, las relaciones sexuales, queremos recordarte otra vez que la única manera de evitar la transmisión del sida es utilizar siempre el preservativo. Por eso, no lo dudes, ¡HAZLO SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE CON PROTECCIÓN! ¡SIEMPRE CON CONDÓN!

 

Fuente: www.infosida.es